Keny ve un mundo totalmente diferente al de nosotros, su realidad lo ha llevado a tener retos mucho más grandes y difíciles, que la mayoría de niños de su edad. ¿La razón? Las circunstancias de su nacimiento lo llevaron a ese grupo “diferente” pero muy especial, en el cual la inocencia de su estado le hace ver el lado bueno de la vida, a pesar de su condición.

Fue un privilegio para nosotros, poder prestarles nuestros servicios, de la misma manera que lo fue para el grupo de doctores y enfermeras provenientes de Michigan, y liderados por Brad Alcon, quien cada año organizan su viaje misionero para llevar un poco de alivio a las personas necesitadas y enfermas de nuestra zona.

Alrededor de 60 personas, la mayor parte de ellas con discapacidades físicas y mentales, la mayoría de ellos niños, fueron transportadas en nuestro bus desde la comunidad de Las Vegas, Santa Bárbara, para que pudiesen recibir atención médica por parte de la brigada quienes iniciaron su semana de atención médica en nuestro campus, atendiendo 130 pacientes.

Nos llenó de mucho gozo ser testigos del maravilloso trato que estos bondadosos doctores brindaban a estos pequeños, siempre iniciando su consulta con una oración y brindándoles palabras de aliento y sonrisas, además de sus aportes médicos. Por su parte, estos pequeños la gozaron a la grande en nuestra área de juegos, algo recién descubierto para ellos, que no tardaron en explorar y aprovechar.

Así, uno a uno fueron llevados a ver al doctor, algunos no podían hablar, pero sus ojos nos decían las palabras que querían expresar, llenos de vida y amor. Otros no podían escuchar, pero sus sonrisas nos mostraban su agradecimiento, y algunos mas no podían caminar, sin embargo sus padres estaban allí para cargarlos. Para otros su problema era el retardo mental y el síndrome de Down, pero eso no les impedía sonreír.

Conclusión para nosotros, dar gracias a Dios por todo lo que tenemos que a muchas otras personas les falta, y a pesar de esto, en este momento, ellos pueden estar mucho más agradecidos de lo que nosotros lo estamos.

 

  • Se estima que el 14% por ciento de la población hondureña, sufre de alguna discapacidad.
  • Se considera como discapacidad a todo aquello que  abarca las deficiencias, limitaciones de la actividad y las restricciones de la participación. Es un fenómeno complejo que refleja una interacción entre las características del organismo humano y las características de la sociedad en la que vive.

 

Mientras Rosita se columpia, la brisa despeina su cabello y los tibios rayos del sol, que comienzan a aparecer por la mañana, le dan las muestras de cariño de ese Padre que acaba de conocer. Allí, en el vaivén de su columpio, la pequeña se siente ajena a la extenuante situación que comienzan a vivir, Rosita, es la hermanita menor de siete niños que acaban de llegar a nuestro hogar.

La vida de estos pequeños se ha tornado una pesadilla en los últimos meses. A cuatro horas de distancia, su madre se está muriendo de tuberculosis en un hospital de la capital, únicamente un milagro puede salvarla. Dos meses atrás, mientras los niños dormían, el padre desapareció en medio de la noche. “Cuando nos despertamos en la mañana, el ya no estaba, se fue sin decirnos adiós”, recuerda Rosita, quien a sus seis años de edad, ya siente las repercusiones del abandono.

Antes de venir aquí, estuvimos en la ciudad con una tía, ella nos llevó, cuando mi hermana fue con mi mamá al hospital. Ella nos tenia encerrados, y después nos trajo de regreso a la casa, estábamos solos y con miedo. Muchos hombres andaban cerca de la casa, mis hermanitos y yo nos escondíamos. Cuando tocaban la puerta nos quedábamos calladitos para que no supiesen que estábamos dentro”, relata Mercy, quien en ausencia de su hermana mayor, que ahora vive en un hospital haciéndose cargo de la madre, a sus catorce años ha caído en ella la responsabilidad de cuidar a sus hermanos mas pequeños.

Ahora, el miedo que estos niños sentían quedo atrás, y en cambio disfrutan de tener la compañía de otros jovencitos con quienes juegan y hablan, además de tener tres tiempos de comida, y habitaciones especialmente decoradas para ellos por Garin y Jennifer, la familia que Dios envió para sacarlos de esa pesadilla.

Gavin y Jennifer formaron parte del grupo The Carpenters Hearth,  que se hospedó con nosotros mientras construían un Orfanatorio en una aldea cercana. Mientras se encontraban repartiendo algunos víveres en dicha comunidad, llegaron a la casa de Mercy y sus hermanitos, y al observar las condiciones en que vivían, decidieron intervenir en la situación y traerlos a un lugar seguro.

Seguridad. Ahora la tienen, no hay más temor, y aun cuando ellos no saben la gravedad de la enfermedad que vive su madre, sus corazoncitos están con ella, y sus esperanzas puestas en el Padre que acaban de conocer; “No sabía ningún cantito, pero aprendimos ‘Demos gracias al Señor’ porque sentimos que debe haber Alguien que nos ama tanto para darnos todo esto. Y ustedes dicen que se llama Jesús, pues estoy agradecida por conocer a ese Padre que no nos va abandonar”, concluye Mercy, entretanto Rosita se baja de su columpio y corre a los brazos de su hermana. La sonrisa que se dibuja en sus rostros nos muestra que así como ese amor de hermanas las mantuvo unidas en la densa oscuridad que acaban de atravesar, ahora tienen la seguridad de que ese Padre que acaban de conocer también estará con ellas, como lo estuvo siempre.

 

Mientras tuve la oportunidad de atender  la convención de Servicios e Industrias Adventistas, ASI, llevada a cabo en Sacramento, California, he visto como Dios continua dándonos aliento y apoyo en estos momentos de crisis. Mientras caminaba por los pasillos de exposición, me encontré fotografiando el estante de Gospel Ministries International, dirigido por David Gates, a quien tuve el privilegio de conocer y escuchar hablar sobre su ministerio, hace algunos años, en Honduras. Luego pude conocer mas de cerca sobre su trabajo misionero a través de sus dos libros, que narran los increíbles milagros que Dios ha manifestado en la vida de este hombre.

No pudo dejar de asombrarme la plenitud de la fe, que el Señor Gates y su familia mantienen en Dios, y como han presenciado milagro tras milagro para expandir su ministerio, con la ayuda de nuestro Señor y de todos aquellos misioneros, que han dejado atrás sus comodidades en el “país de los sueños”,  para aventurarse a cultivar almas para Cristo. Y esto me recuerda dos parejas, de quienes hemos podido disfrutar tanto de su compañía, como de su testimonios.

Durante el ASI, tuvimos la oportunidad de encontrarnos con John y Cathy Sage Linares, quienes el pasado mes de febrero nos visitaron con el grupo misionero de la Iglesia Adventista de Oakhurst, California. John y Cathy pudieron sentir el llamado de Dios a servirle a través de Pan American Health Service, de esta manera se convirtieron en los patrocinadores de dos de nuestras estudiantes, brindándoles la oportunidad de recibir una educación conforme a los principios bíblicos.

Ambos se sintieron impresionados por nuestra misión en Honduras, por lo que decidieron visitarnos nuevamente el próximo año, y llevar a cabo un proyecto en específico. Tomando en cuenta los talentos de Cathy, como terapista de lenguaje, ella realizará sesiones especiales con los infantes de la casita feliz, para ayudarles a los niños más afectados por la desnutrición a desarrollar la destreza del lenguaje.

Y Dios no para aquí, Paul y Kay Newby, quienes participaron del ultimo grupo medico que nos visito en mayo pasado, por parte del CTMC, también nos trajeron buenas nuevas y además de ellos nos recordaron las promesas de Dios para estos tiempos difíciles. Paul, quien es pastor de la Iglesias Asambleas de Dios, además de paramédico y bombero, sintió el llamado de Dios para prestar sus servicios como misionero por mucho mas tiempo en nuestra institución, le dijo durante su estadia en Honduras a Anita Youngberg.  El y su esposa han presenciado la providencia de Dios durante estos últimos días para continuar apoyando a nuestra institución, pues los bomberos a los que Paul entrena en Dallas, Texas, han decidido construir una estación de bomberos en Peña Blanca, además de prestar sus servicios voluntariamente para entrenar personas en la comunidad.

A través de estas parejas con alma misionera, hemos podido confirmar que Dios aun obra milagros para con nosotros también, y que de la misma manera que se ha manifestado en el ministerio de David Gates, proveyéndoles millones de dólares, pero mas importante, brindándoles la seguridad de que permanece con ellos, también lo hará con nosotros. Dependemos de Usted Padre Celestial!

 

 

Gracias a un innovador proyecto propuesto por la FAO, Organización de las Naciones Unidas para la agricultura y alimentación, en Honduras al Servicio Panamericano de Salud, miles de hondureños podrán cosechar frijoles y maíz este invierno.  Lea el resto del contenido »

Mientras nos adentramos en las hermosas montañas de Santa Bárbara, no puedo más que admirar la belleza natural del lugar, hermosos bosques de pinos, quebradas refrescantes, el impetuoso río Ulúa y extensas colinas que se unen en una cordillera formando un paisaje maravilloso. Lea el resto del contenido »

Mientras una sonrisa se dibuja en su rostro cuando se imagina su graduación de secundaria a finales de este año, Luzby menciona que su mayor ilusión es convertirse en una enfermera.

A sus 17 años no queda ni la sombra de aquella niña que llegó hace 12 años a Servicio Panamericano de Salud, severamente desnutrida, sin cabello y con su piel muy dañada.

Su abuelita fue quien la ingresó, pues su madre tenía que hacerse cargo de sus otros hijos. La pequeña vivía con su madre y su padrastro, quien sentía menosprecio hacia ella, por no ser Luzby su hija biológica. El maltrato físico y psicológico, sumado a la pobreza llevó a la abuela a tomar la decisión de buscarle una vida mejor a su nieta, por lo que la trajo a nuestra institución para que ella recibiese no solo el tratamiento médico que necesitaba, sino también amor y educación. Lea el resto del contenido »

A sus dos años de edad nuestra Suyapa  tenía la apariencia de un bebe, su estatura era la de un niño de seis meses de edad. No hablaba, no caminaba y no podía comer por sí misma. Lucía extremadamente delgada, el suyo es uno de los casos más graves que se han visto en Servicio Panamericano de Salud,  pues ingresó a PAHS con una desnutrición grado 3. Al verla, simplemente nos preguntamos, ¿Porqué?, Lea el resto del contenido »


You can write to us at:
Pan American Health Service , Inc.
PO Box 888
Keene, Texas 76059

© 2012,Servicio Panamericano de Salud, Todos Los derechos Reservados

футбол онлайн, live football, canlı izle, football streaming, football forum, football forums, canlı maç, football highlights, maç özeti, live football streaming, stream live football, free football streaming,
Powered by Wordpress. Wordpress Themes by Windows Vista Networking
XHTML CSS RSS